miércoles, 25 de agosto de 2010

CONSEJOS PARA REALIZAR UN VIAJE ASTRAL

La mejor manera de preparase para el viaje astral es pensar en él. Pensarlo muy seriamente en todos sus aspectos porque, como se piensa hoy, así será mañana y, según sobre lo que se piense hoy, se podrá hacer mañana. Es necesario preguntarse a sí mismo por qué se quiere viajar al mundo astral y el motivo honesto del viaje. Si los objetivos del viaje no son positivos será mejor que se desista de inmediato.

Una vez que la razón que existe para realizar el viaje es analizada exhaustivamente, uno debe prepararse para la siguiente etapa. Se debe estar seguro que al irse a la cama, solo, no se está cansado; por lo contrario, uno debe mantenerse fresco para permanecer despierto. Cualquiera puede realizar un viaje astral, pero la mayoría de la gente que no está entrenada se duerme en el proceso. Así que habrá de irse a la cama y descansar de una manera confortable, en ella, pensando en que uno se está evadiendo del cuerpo físico. Lograr un relajamiento completo, si se experimentan molestias de cualquier índole, es indicativo de que el relajamiento no se ha logrado.

Llegando al relajamiento total, uno debe imaginar que “algo” se está desprendiendo del cuerpo, como si fuera agua que se escurre de una esponja. En este paso se experimenta un leve hormigueo o sensación de piquetes en la nuca. iPerfecto! Eso significa que la evasión se está logrando exitosamente. Asegurarse ahora de que se está tranquilo y relajado; es absolutamente necesario evitar el pánico, eludir el miedo porque el pánico o el miedo arrojaran violentamente a uno de nuevo hacia el cuerpo propinando un buen susto. Esto también provocara imposibilidad de realizar conscientemente viajes astrales por algunas semanas.

 
El viaje astral es normal y completamente seguro. Ninguno puede posesionarse del cuerpo físico, ninguno puede dañarlo; lo único que puede ocurrir es que, si uno está asustado, algunas entidades astrales poco gratas intuirán o verán el color del miedo y trataran de provocar aun más temor. Ellos no pueden herir ni lastimar en absoluto pero les proporciona un gran placer rechazar el cuerpo astral y meterlo nuevamente en el físico.

No existe secreto en el viaje astral, solamente hace falta confianza. Es necesario tener el firme convencimiento de que se viaja al mundo astral cuando se está totalmente despierto, y la mejor manera de empezar es imaginar que se está viajando y que se está fuera del cuerpo. Esta palabra “imaginación” es a menudo empleada erróneamente. Quizá fuera más acertado decir “representación”. Así, hay que representarse a si mismo abandonando el cuerpo físico, en una elevación gradual. Llegara el momento es que se verá flotando, mirando hacia abajo sobre un cuerpo terrenal blando. Probablemente tendrá su boca abierta, siendo importante procurarse la vigilia para recordar la experiencia.

Ya en la forma astral, empieza echando un vistazo al mundo circundante, puedes elevarte mas y traspasar el techo, no tendrás ninguna sensación, simplemente lo atravesaras como si no estuviese allí. Elévate aun mas y podrás ver la ciudad desde un ángulo que no imaginaste nunca, permanece quieto y sereno mientras te acostumbras a estar fuera del cuerpo físico.


Ahora debes pensar hacia qué dirección deseas ir y a qué velocidad, no tengas temor, en esta forma astral no es posible caer ni chocar.



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